El Marketing 1.0, como hemos comentado, surge en plena revolución industrial. La producción en masa estaba en pleno auge y no había criterios sofisticados para el consumo: simplemente se consumía lo que el mercado ofrecía. Las empresas invierten solo en el desarrollo del producto. Los canales de difusión eran la radio, la televisión y los periódicos. La comunicación era unidireccional: la empresa hablaba, el cliente escuchaba. Sin más.
Lógica central: Fabricar bien → vender masivamente.
Marketing 2.0. Eran los años 80-90 y la tecnología reina era la base de datos y el CRM primitivo. Las empresas empezaron a usar ordenadores y les permite saber quién es su cliente, que deja de ser un agente pasivo. Se empieza a segmentar, a escuchar y a personalizar, pero la comunicación seguía siendo mayoritariamente unidireccional (TV, radio, prensa y correo postal). A finales de los 90 (Web 1.0), aparecen las primeras webs.
Lógica central: Conocer al cliente → satisfacer sus necesidades mejor que la competencia.
Marketing 3.0 . En 2010 publica “From Products to Customers to the Human Spirit” que supone un nuevo enfoque sobre las formas de llegar al consumidor en respuesta a las nuevas tecnologías, la globalización y el interés de las personas por expresar su creatividad, sus valores y su espiritualidad. El cliente tiene voz gracias a las redes sociales y ya no es solo alguien que compra, sino alguien que opina, critica y comparte valores con la marca.
Los consumidores son seres humanos integrales y sus necesidades y deseos deben ser atendidos. Por ello en esta etapa se desarrolla el marketing emocional y se complementa con espiritual: en esta fase, las empresas se diferencian entre sí por sus valores, entre otros el de la sostenibilidad.
Lógica central: Las marcas con propósito generan conexión emocional profunda.
Marketing 4.0. En 2017 Koetler publica “Moving from Traditional to Digital “. El objetivo es la confianza y fidelización del cliente, aprovechando lo mejor del marketing tradicional junto con las oportunidades que ofrece el marketing digital. El cliente está más informado, es más exigente y está siempre conectado; apoya a las empresas éticas y honestas, compara antes de comprar y confía en la experiencia de otros consumidores. Se ponen en marcha estrategias 360° complementadas con inteligencia artificial (deep learning) y big data.
Lógica central: El cliente hiperconectado exige coherencia entre todos los canales.
Marketing 5.0. En 2021 con “Technology for Humanity” el foco fue la Inteligencia Artificial, que busca replicar las capacidades humanas de resolución de problemas y toma de decisiones. Las tecnologías se aplican para ayudar a los especialistas en marketing a crear, comunicar, entregar y mejorar el valor a lo largo del recorrido del cliente. La experiencia del cliente (CX) es el norte en esta etapa: una buena CX es capaz de afianzar la fidelidad del cliente, logrando que esté dispuesto a pagar un precio superior.
El marketing en esta etapa, con la abundancia de datos que trajo internet, permite crear campañas enteras dirigidas a grupos muy pequeños o incluso a un único individuo, a través de estrategias como el ABM (Account-Based Marketing)
Marketing 6.0, que integra tecnología, análisis de datos y estrategias de personalización para generar valor surge a raíz de la publicación en 2023 de” The Future is Immersive” Su concepto central es el metamarketing: un enfoque entre los mundos físico y digital que proporciona una experiencia inmersiva donde los clientes no perciben ninguna distinción entre ambos.
Lógica central: La experiencia del cliente trasciende lo físico y lo digital: son uno solo.